¿Por qué catar una cerveza?

El ejercicio de catar puede en ocasiones parecer un poco pretencioso, sin embargo, en mi opinión, es una actividad de descubrimiento que otorga mucho en experiencia y satisfacción a quien la lleva a cabo.

Hoy en día se cata practicamente cualquier tipo de alimento y bebida: vino, queso, café, té, jamones, agua, bebidas destiladas y, por su puesto, cerveza, entre otros. Cada uno de ellos implica un protocolo a seguir. Por otro lado, existen varios tipos de cata: un vendedor por ejemplo realizará una cata con el objetivo de hacer atractivo el producto a los posibles clientes y un escritor lo hará de manera más detallada y “literaria” para cautivar a sus lectores.

En nuestro caso como consumidores de cerveza lo que nos interesa es hacerlo de manera simple para poder disfrutar la bebida, al tiempo que la comprendemos y he ahí una de las razones para catar la cerveza: comprenderla, pues el ejercicio de la cata nos lleva a analizarla desde diferentes aspectos, a saber: apariencia, aroma, sabor y sensación en boca, aunque hay quienes incluso la escuchan.

A demás de comprenderla o conocerla, la cata de la cerveza nos debe llevar a una experiencia de disfrute, pues para empezar utilizaremos un vaso o copa adecuado para ello (yo recomiendo el uso de la copa de vino tinto ante la falta del recipiente más adecuado). Además la cata es una actividad que ejercita nuestros sentidos y nos hace más sensibles a los estímulos del mundo que nos rodea.

En fin, catar la cerveza es un gusto que nos deberíamos dejar de darnos nunca.

¡Salud!